domingo, 16 de noviembre de 2014

"Finalizar los estudios de la etapa profesional"

Reflexión

Creo que acompañar a los alumnos en un momento de dudas e incertidumbres, como es la finalización de la etapa profesional, a los 17 o 18 años, es un deber ineludible de los que les hemos acompañado durante su adolescencia (e incluso niñez) en un camino no siempre fácil, cargado de sacrificio, trabajo y dedicación y no exento, a pesar de ello, de  ilusión, disfrute y goce.

En el difícil momento de la toma de decisiones que marcarán su futuro profesional y personal, debemos ser capaces de conducirles y mostrarles todas las posibilidades académicas, profesionales y laborales que se presentan ante ellos para que sean capaces de encontrar su propio camino.

Muchos de ellos optarán por presentarse a las múltiples audiciones, que tanto dentro como fuera de España, les permitirán ser bailarines profesionales, otros optarán por impartir clases en escuelas privadas, clubs deportivos o escuelas municipales (para lo que su Título Profesional les avala) y otros optarán por seguir los estudios universitarios para perfeccionar su formación, especialmente teórica, y enfrentarse a un futuro algo más cierto que incierto.

No olvidemos que debemos también animar a aquellos alumnos que desean ampliar su formación en carreras, en principio no relacionadas con la danza (medicina, periodismo, etc…) para tener profesionales expertos y amantes de la danza en cualquier ámbito de la sociedad; realmente son muy necesarios.

Guiar sus pasos es crear nuestro propio camino.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Espectáculos profesionales y niños



Los niños estudiantes de danza, además de realizar festivales de escuela y actuaciones variadas, tienen la posibilidad de participar en espectáculos profesionales. Es para ellos un experiencia única y muy enriquecedora; comparten escenario con bailarines, actores y cantantes de alto nivel y, de repente, se acercan un poco más a su sueño de "ser como ellos".
 
El video que acompaña este artículo se grabó en las Navidades de 2010 en los Teatros del Canal (Madrid) y participaron alumnos seleccionados del "RCPD Mariemma" y del "CPD Carmen Amaya".
 
Los niños, sus familias y algunos profesores de los centros se comprometieron a ensayar en meses anteriores y durante esas mismas Navidades, para que los niños actuaran junto al elenco de artistas del "Ballet Nacional de Praga". Fue impagable ver las caras de felicidad de esos afortunados alumnos de 10 y 11 años y sorprendería a más de uno el comportamiento excelente y el respeto que mostraron todos por el trabajo de los profesionales y por el suyo propio.
 
Este tipo de colaboraciones se repite todos los años con distintas Compañías venidas de todo el mundo, especialmente en estas fechas navideñas, sólo hay que estar atento a los anuncios que se lanzan a la Red a través de los portales especializados en danza.

"EL NIÑO Y LA DANZA", primera lectura recomendada

 
El hombre ya bailaba en las cavernas hace unos 10.000 años a.C.
Y... tal vez antes.
Nunca sabremos, con exactitud, en qué momento alguien alzó los brazos por primera vez, dio un giro, unos leves pasos hacia un lado y hacia otro y... bailó.
Era la danza en su estado más puro; era poder, era magia, era la fuerza que ubicaba al hombre en el origen mismo del mundo.
Era el resultado de una necesidad esencial del individuo, para expresar la rica gama de sentimientos que le daba su ser y su "quehacer".
Era un medio de comunicación divino; el hombre primitivo que vive en la noche de la ignorancia, carente de toda técnica y ciencia, es un ser sensible, que no es capaz de dar una explicación cabal a los fenómenos de la Naturaleza. En este asombro siente la necesidad de danzar para comunicarse con los espíritus y dioses que rigen las dichas fuerzas.
Han pasado tantos siglos desde entonces que a veces la danza ha perdido por el camino la pureza de sus intenciones primeras.
 
Cuando un niño nace, su comunicación con el entorno es principalmente a través del movimiento. Su cuerpo, nuestro cuerpo, está diseñado para el movimiento. ¿Existe la inmovilidad? ¿Puede un niño estar quieto? ¿Puede a pesar de usar el lenguaje, dejar de utilizar el gesto?
 
La danza es una expresión externa del espíritu interior y es tan natural e importante para la vida de los hombres como el respirar. Al igual que la respiración nos llena de vitalidad y nos reaviva las energías agotadas.
La danza enlaza los hemisferios cerebrales uniendo lo intuitivo con lo racional, equilibra, sana, despierta, renueva energías, reconforta, nos hace partícipes de la realidad que nos rodea, despierta la creatividad, la capacidad de improvisación, nos socializa, etc...
 
El niño aprende a través de la danza el respeto a los demás (compañerismo, solidaridad, tolerancia, comprensión...) y a sí mismo (como instrumento que hay que cuidar y mimar), aprende a situarse en el espacio y en el tiempo y desarrolla valores tan importantes para su futuro como el esfuerzo, la confianza, la exigencia personal, la disciplina, etc...
 
La danza es una actividad compleja que pone al máximo rendimiento las facultades físicas, sensoriales, intelectuales, afectivas y espirituales del niño.

Es un proceso educativo en el que se busca la formación del ser en todo su conjunto y esencia, no se trata de un simple aprendizaje, es... mucho más.

 
Este primer libro recomendado, está estructurado en dos partes bien diferenciadas, una destinada a los niños y otra a los adultos.
 
La primera parte  está dedicada a la lectura infantil y está escrita con un lenguaje claro y sencillo que llega al niño y que le ayuda a situarse en la realidad natural del mundo y en su propia realidad como individuo y ser único y especial.
Es un libro que cualquier niño estudiante de danza debería, no sólo leer, sino tener en su mesilla de noche, para reflexionar todos los días sobre unas pocas líneas.
A veces unas pocas palabras encierran una gran verdad que es necesario meditar, sopesar y asimilar.
Es un libro que le enseña a sentir la danza como algo que hay que vivir y no sólo hacer.



La segunda parte  invita a los adultos, padres y educadores, a reflexionar sobre la posibilidad de integrar la danza en la formación general del niño.

Si la danza sólo aporta beneficios, ¿por qué no incluirla como una parte más en la formación de todos nuestros niños?

La danza no debe verse como una actividad elitista destinada a unos pocos, la danza debe llegar a todos los niños y debe conquistar el corazón de nuestros pequeños como una forma más de expresión e integración ante la vida.

El libro nos hace reflexionar sobre las mismas cuestiones que se exponen en la primera parte, pero desde otro punto de vista. Si hemos sentido la danza en nosotros, si hemos sentido su fuerza y su poder, ¿por qué hemos abandonado su esencia y la hemos reducido a simples combinaciones técnicas de pasos?

En el arte se da un fenómeno que dice que "la suma de todos los elementos que configuran la DANZA da como resultado ALGO MÁS que no está en los elementos por separado". Ese "algo más" es la expresión interior de cada uno que consigue aflorar y ponerse en contacto con nuestros semejantes, es... la empatía de la danza.


 
A pesar de lo beneficioso que tiene el arte de bailar, la danza sigue siendo la gran olvidada.
Este libro invita a reflexionar...

sábado, 14 de diciembre de 2013

Nace CRECER CON LA DANZA


CRECER CON LA DANZA....crecer bailando

¿Por qué abrir un nuevo blog de danza?

En primer lugar por pura obligación, si como lo oís, esto empieza siendo un trabajo que debo entregar para poder concluir con éxito un curso on line que estoy realizando para desarrollar con mayor eficacia el cargo de TIC, cargo que desempeño desde el curso anterior en el CPD "Carmen Amaya."

Me ha costado arrancar y decidir sobre que escribir, para quién y con qué objetivo, una noche  de desvelos y dos días de no pensar,casi, en otra cosa y...de repente "ya lo tengo!!!" Escribiré sobre lo que mejor conozco "La danza y sus protagonistas: los niños que invierten gran cantidad de horas al día, a la semana, al mes, al año....en realizar una estricta actividad que les ve crecer día a día y desarrollar unas aptitudes y valores que, lleguen o no a ser bailarines profesionales, les acompañarán toda la vida."

Mi doble faceta de profesional de la enseñanza de la danza y madre de estudiante de danza (ahora ya adolescente) me da una visión (por supuesto muy personal) para observar desde dos perspectivas distintas las necesidades, las inquietudes y los deseos de los niños y niñas estudiantes de danza (tanto en enseñanzas regladas como en las que no lo son).

CRECER CON LA DANZA, nace con el propósito de que esos niños, sus familias y profesores de danza tengan un lugar al que acudir para obtener información adicional (espectáculos, nutrición, lecturas, vídeos, etc...) sobre aspectos cercanos a la danza y al niño, así como recursos didácticos para poder ser utilizados tanto en las aulas como en casa.